The rise and fall of the legal expert system

Derecho y sistemas expertos

Los valores antiguos no lo eran tanto

Se habla mucho de los valores y costumbres de antes. Es un error. Veamos el caso romano:

El abandono de niños. El aborto era común entre los romanos. Los niños nacidos podían ser abandonados, pero con frecuencia les colocaban unos amuletos llamados crepundia.

Perspectiva de la vida. Algunos romanos creían que era para el desorden.

Hubo mujeres que vivían con dos amantes al tiempo. Ese fue el caso de Alia Potestad (Alia Potestas).

Veamos este epitafio, en el cual Flavio Agrícola advierte que lo mejor es beber mucho y buscar placer con mujeres bellas.

Y podríamos seguir. Aunque desde luego, los romanos tenían mucho de rescatable. De ellos nos viene la palabra familia, que designa no solo a parientes, sino también a los esclavos. Los esclavos solían ser muy maltratados, pero no siempre. Este es un caso de un hombre que hizo una tumba para descansar con sus esclavos liberados (libertos y libertas, escribe en su epitafio).

La visión de Sócrates sobre mujeres y procreación

Mucho se escribe que las mujeres solo contaban para procrear en la antiguedad. Eso es falso. Tener hijos no se hacía con cualquiera. Sostiene Jenofonte respecto de Sócrates (Jenofonte fue discípulo de Sócrates)

«Según eso, ¿podríamos encontrar a alguien que haya recibido mayores beneficios que los hijos de los padres? A quienes los padres cuando no existían les dieron el ser, el poder ver tantas bellezas y participar de tantos bienes como los dioses procuran a los hombres, bienes que nos parecen tan valiosos que nos resistimos a abandonarlos más que ninguna otra cosa; y las ciudades han establecido la pena de muerte para los crímenes más graves en la idea de que no hay miedo a un mal mayor para reprimir el delito. Desde luego, no te imagines que los seres humanos engendran hijos por el placer sexual, porque si de eso se tratara, las calles están llenas de medios para satisfacerlos, como también están llenas las casas. Más bien es evidente que tomamos en consideración de qué mujeres podríamos tener los mejores hijos, y es con ellas con las que nos unimos para procrearlos. El hombre, por su parte, sustenta a la que está dispuesta a colaborar con él en la procreación y prepara para los hijos que van a nacer todo cuanto piensa que les va a ser útil durante la vida, y ello con la mayor abundancia que puede. La mujer, en cambio, tras haber concebido acepta la carga, aguantando molestias y poniendo en peligro su vida, comparte el mismo alimento con el que ella se sostiene, y, después de llevar el embarazo hasta su término con grandes trabajos, a continuación del parto lo mantiene y lo cría, sin haber recibido previamente ningún beneficio de él y sin que el retoño sepa de quién recibe buen trato ni pueda dar a entender qué le falta, sino que ella misma, conjeturando lo que le conviene y lo que le puede gustar, intenta satisfacerle y lo va criando durante mucho tiempo de día y de noche a costa de fatigas, sin saber qué agradecimiento recibirá por ello. Y no basta con criarlo únicamente, sino que además, cuando parece que los niños son ya capaces de aprender algo, los padres les enseñan lo que ellos mismos saben de bueno para la vida, o bien, si consideran que otro es más capaz de enseñarles, se los envían pagando los gastos, procurando por todos los medios que los hijos sean lo mejor posible.»

Jenofonte. Recuerdos de Sócrates · Económico · Banquete · Apología de Sócrates, Biblioteca Clásica Gredos, 182, ISBN 9788424932145, Madrid, 2016,
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La crítica de Nietzsche al socialismo

Son palabras del mismo Nietzsche. De él todo el mundo recuerda lo de la muerte de Dios, pero pocos mencionan su condena al socialismo.

El socialismo es el fantástico hermano menor del casi decrépito despotismo, cuyo heredero quiere ser; sus afanes son, pues, reaccionarios en el sentido más profundo, Pues apetece una plenitud de poder político como sólo el despotismo ha tenido; más aún, excede de todo lo pasado por aspirar a la aniquilación literal del individuo: se le antoja éste un lujo injustificado de la naturaleza y que él debe corregir en un órgano de la comunidad que sea conforme a fin.»

Friedrich Nietzsche. Humano, demasiado humano, Primer Volumen, Akal, 2007, Madrid, página 229.

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Un Quijote francés pero enloquecido por novelas de magia

Se trata de L’histoire des imaginations extravagantes de monsieur Oufle de Luarent Bordelon.

Ver «UN EJEMPLO FRANCÉS DE IMITACIÓN CERVANTINA: L’HISTOIRE DES IMAGINATIONS EXTRAVAGANTES DE MONSIEUR OUFLE (1710).»

Hay un cuadro de la época de la Ilustración que coloca a monsieur Oufle en un aquerrale.

Ver también https://ruidera.uclm.es/xmlui/bitstream/handle/10578/3478/TESIS%20Bautista%20Naranjo.pdf

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Jesús existió

Actualmente, ningún tratadista moderno se niega a creer que Jesús existió. Este es un informe especial de NatGeo.

Actualizado a 2019

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Legislación animalista

La historia de la legislación animalista es larga. Ver «Historia del Derecho Animal» en https://www.abogacia.es/publicaciones/blogs/blog-de-derecho-de-los-animales/historia-del-derecho-animal/.

Ese artículo omite un punto importantísimo: la creación de la moderna legislación animalista, creada por el nazismo.

Que haya que proteger a los animales contra la crueldad, es algo que tiene sentido. Pero de ahí a que tengan derechos al estilo de los humanos es una exageración. Numerosas publicaciones hablan de derechos de los animales (por ejemplo «Los derechos de los animales» de Daniela Patricia Castillo Torres y Roberto Wesley Zapata Durán, ver en https://www.uaeh.edu.mx/scige/boletin/icshu/n2/e3.html).

En el libro «Los derechos de los animales: De la cosificación a la zoopolítica» de Javier Alfredo Molina Roa, Universidad Externado de Colombia, 2018, se reconoce el papel del nazismo no solo en el animalismo sino del ecologismo. Libro visible en https://bdigital.uexternado.edu.co/bitstream/001/2341/1/MKB-spa-2018-Los_derechos_de_los_animales_de_la_cosificacion_a_la_zoopolitica.

Es interesante ver cómo la legislación moderna animalista nace dentro de una perversa imaginación que asumía el derecho de ese momento como lo máximo, incluyendo su franco racismo.

«De acuerdo con el análisis realizado por Rüthers (2016), bajo el régimen nazi el derecho desconoció, o más bien repudió, sus fuentes tradicionales derivadas del modelo democrático liberal, desplegando una nueva categoría de fuentes que imponían el manto nacionalsocialista a toda
manifestación jurídica del Estado alemán, entre las que se distinguían: a. El liderazgo providencial del Führer; b. El carácter nacional (Volkstum) racialmente determinado o la “comunidad racial del pueblo”; c. El programa del partido Nacionalsocialista como fuente del derecho; d. “El espíritu del nacionalsocialismo”, la ideología nacionalsocialista como
fuente del derecho, y e. El “sano sentimiento popular” como fuente del derecho (Rüthers, 2016: 59-60).»

Javier Alfredo Molina Roa, «Los derechos de los animales: De la cosificación a la zoopolítica», Página 126

Pronto se llegó a lo siguiente:

«En su imparable carrera hacia la concreción del dominio absoluto sobre Alemania, los nazis desconocieron abiertamente las prácticas legales y la jerarquía normativa que habían regido por décadas el Estado, lo que les permitió controlar en todo momento y lugar el actuar de los ciudadanos y, lo más importante, aplicar las políticas y principios de la ideología nacionalsocialista. La avalancha de leyes y decretos de los primeros años del régimen violaba de manera sistemática los principios de la constitución de Weimar, la cual nunca fue abolida por Hitler, lo que demuestra el desprecio y poca consideración que tenía por las normas fundantes, pues no estaban en consonancia con los principios jurídicos de los nacionalsocialistas (Arendt, 1982)»

Javier Alfredo Molina Roa, «Los derechos de los animales: De la cosificación a la zoopolítica», Página 128

Sobre un resumen de la legislación animalista nazi

El que está al frente de los occidentales

Es una denomonación de una antigua deidad egipcia: Khentiamentiu.

Los antiguos egipcios creían que en occidente estaba el reino de los muertos.

Los egipcios tenían varios dioses chacales. Uno de ellos era Anubis, otro era Khentiamentiu. A Anubis se le decía el que está sobre las montañas, porque esos dioses guiaban a los muertos por las montañas.

Khentiamentiu era un dios local de Abidos.

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